En una sartén con un chorro de AOVE sofreímos la cebolla picada a fuego medio-bajo.
Cuando la cebolla esté traslúcida incorporamos el brócoli cortado en trocitos.
Lo mantenemos varios minutos a fuego medio hasta que el brócoli esté más blando.
Añadimos los champiñones cortados en trozos de bocado (yo suelo comprar los champiñones enteros y cortarlos en 6-8 partes).
Subimos un poco el fuego y salpimentamos.
Cuando los champiñones hayan soltado todo el líquido y comiencen a dorarse, incorporamos el tofu sedoso, la nuez moscada, la harina de maíz y la levadura nutricional y lo dejamos removiendo bien durante un par de minutos antes de apagar el fuego.
Extendemos la lámina de masa y la dejamos atemperar fuera de la nevera durante 10 minutos antes de colocarla en el molde para horno.
Una vez pasado ese tiempo, la colocamos en el molde y añadimos el relleno. Ahora solo nos queda hornear a 180 grados durante 45-50 minutos, hasta que veamos que la quiche queda "cuajada".
Os recomiendo dejarla enfriar bien antes de desmoldarla, ¡espero que os encante!