Sofreímos la cebolla picada a fuego medio/bajo y, cuando esté traslúcida, añadimos el pimiento verde picado en trozos pequeños.
Cuando veamos que el pimiento comienza a estar más blandito, añadimos los champiñones cortados en trozos medianos. Como los champiñones suelen soltar agua cuando se cocinan, para evitar que se cuezan subimos un pelin el fuego. Salpimentamos y removemos de vez en cuando.
Pasados unos minutos, cuando haya reducido el líquido de los champiñones, añadimos el tofu cortado en dados.
Lo mezclamos todo bien y dejamos un par de minutos más antes de añadir las patatas. A mi me gusta «chascarlas» cuando hago guisos, porque de esta forma sueltan más almidón y hace que el caldito espese más. Para chascarlas simplemente hay que cortarlas con un cuchillo sin llegar al final y hacer palanca para ir cortando los trozos.
Una vez añadamos las patatas echamos también comino al gusto (yo eché una cucharada más o menos) y removemos bien con una cuchara.
Añadimos caldo vegetal hasta cubrir bien las verduras y dejamos que se cocine a fuego lento hasta que las patatas estén blanditas. Iremos comprobando cada cierto tiempo cómo van de cocción y podemos añadir más caldo si lo vemos necesario.
Cuando las patatas estén en su punto apagamos el fuego, servimos y ¡ya tenemos nuestro guiso!