Croquetas veganas de setas portobello

TIEMPO PREPARACIÓN

45 minutos

RACIONES

20 unidades

DIFICULTAD

Media

El otro día hicimos estas croquetas veganas de espárragos y puerro sin gluten para comer. Como no tenía harina de trigo en casa decidí probar a hacerlas sin gluten para ver qué tal quedaban. La verdad es que fue fácil adaptar la receta y el resultado no tiene nada que envidiar a las croquetas que se hacen con harina de trigo.

Lo único que hice fue sustituir la harina de trigo integral que suelo utilizar con harina de maiz y el pan rallado por pan rallado sin gluten y ¡voilá! ¡Salieron unas deliciosas croquetas aptas para intolerantes al gluten!

Además la combinación del puerro con los espárragos me gusta muchísimo, es un relleno de croquetas algo diferente al que te sueles encontrar y ¡está riquísimo!

RECETA DE CROQUETAS VEGANAS DE ESPÁRRAGOS Y PUERRO SIN GLUTEN

Aquí os dejo la lista de ingredientes y la preparación de estas croquetas veganas de espárragos y puerro sin gluten, ¡espero que las disfrutéis!

INGREDIENTES

  • 1 manojo de espárragos

  • 2 puerros

  • 2 tazas de leche de soja sin azúcar

  • 4 cucharadas de harina de maiz

  • 1 cucharadita de nuez moscada

  • Aceite de oliva

  • Sal y pimienta

  • Pan rallado sin gluten

  • Harina de garbanzo

  • Perejil y ajo en polvo (opcional)

PASO A PASO – CÓMO HACER CROQUETAS VEGANAS DE ESPÁRRAGOS Y PUERRO SIN GLUTEN

  • Lo primero que haremos será cortar los puerros. Separamos con un cuchillo la parte verde más oscura del puerro (las hojas) de la más blanca, que es la que utilizaremos para las croquetas. Quitamos también la raiz del puerro y, cortamos el tallo a lo largo por el medio. Yo suelo quitar la primera capita que suele tener algo de tierra y lavarlo bien.

  • Ahora picamos bien el puerro con el cuchillo y, en una sartén ligeramente engrasada, lo sofreímos a fuego medio.

  • Mientras el puerro se pocha un poco, lavamos y picamos bien los espárragos.

  • Cuando el puerro comience a ablandarse añadimos los espárragos troceados a la sartén, salpimentamos y dejamos que se sofrían removiendo de vez en cuando para que no se pegue.

  • Una vez que veamos que el puerro y los espárragos están bien cocinados y comienzan a dorarse un poquito, apagamos el fuego y reservamos.

  • En una olla de tamaño pequeño echamos cuatro cucharadas de harina de maiz y le damos un par de vueltas. Acto seguido vertemos dos tazas de leche de soja sin azúcar (o la leche vegetal sin azúcar que prefiráis) y removemos a fuego medio sin parar para que no se hagan grumos.

  • Cuando empiece a espesar un poco añadimos un chorrito de aceite de oliva, una cucharadita de nuez moscada y salpimentamos.

  • Añadimos también los espárragos y el puerro que teníamos reservados y continuamos removiendo hasta que la bechamel vaya cogiendo consistencia y espese.

  • Cuando la bechamel esté bien espesa, echamos la mezcla en una bandeja o un plato hondo y dejamos enfriar tapada en la nevera durante varias horas. Yo prefiero dejar que se asiente en la nevera hasta el día siguiente.

  • Pasado el tiempo de reposo de la masa en la nevera, preparamos en un bol una mezcla de dos cucharadas de harina de garbanzo y cuatro de agua y batimos hasta que coja la consistencia del huevo batido. En un plato llano aparte echamos pan rallado sin gluten y podemos aderezarlo con perejil y ajo picados para darle más sabor al rebozado.

  • A continuación vamos dándole forma a las croquetas (yo a veces me ayudo con dos cucharas soperas) y seguimos estos pasos: rebozamos en pan rallado, pasamos por la mezcla de harina de garbanzo y volvemos a rebozarlas con pan rallado. Conforme vayamos haciendo esto vamos dejando las croquetas en un plato limpio.

  • Una vez tengamos las croquetas listas ya podemos hacerlas. Si tenéis tiempo nunca viene mal dejarlas unos 10-15 minutos en la nevera para que cojan un poco más de cuerpo.

  • ¡Pasado este tiempo toca cocinarlas! Nosotros en casa lo hacemos con una freidora de aire sin aceite, pero podéis freírlas sin problema en la sartén echando un chorrito de aceite de oliva (con la mitad de un dedo bastaría) y luego dejándolas encima de un plato con una servilleta encima para que expulsen el aceite sobrante o probar a hacerlas al horno hasta que se doren un poquito.

  • Ya tenemos nuestras croquetas veganas de espárragos y puerro sin gluten, ¡qué aproveche!

Croquetas veganas de setas portobello

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